¿Alguna vez te has levantado con dolor de espalda? ¿Sientes molestias en el cuello después de dormir? ¿Consideras que no descansas bien por la noche? Si para alguna de estas preguntas tu respuesta es sí… ¡Tranquilo! Muchas veces para mejorar la calidad del sueño simplemente necesitas hacer un pequeño ajuste en tu postura para dormir. Hoy en Duerme como un lirón te mostramos los beneficios y desventajas de cada una de las posturas más comunes a la hora de dormir.

Dormir de lado

Aunque no existe una teoría fija sobre qué postura es la mejor para favorecer el descanso, dormir hacia un lado es considerado por la mayoría de los especialistas como una gran opción. Sobre todo, si el lado que elegimos es el izquierdo, ya que reduce la acidez estomacal, favorece la circulación y la correcta posición de la columna. Aun así, recuerda no curvar demasiado tu cuerpo para evitar problemas de espalda.

Dormir boca arriba

¡Otra buena opción! Si dormir de lado no es lo tuyo puedes apostar por la posición boca arriba. Al apoyar toda la columna de forma recta y sin esfuerzo sobre el colchón se evita y previenen dolores musculares, además de evitar el reflujo. Otro dato curioso sobre esta postura es que… ¡combate el envejecimiento! Sí, sí, tal y como lo lees. Y es que al no dormir apoyando la cara contra la almohada, las arrugas y principales señales de envejecimiento tardan más en salir.

Dormir boca abajo

Si eres de los que adoptan esta postura por las noches… ¡Cuidado! Los profesionales de la salud desaconsejan esta posición ya que fuerza y produce estrés en el cuello, además de presionar e incluso interrumpir algunas funciones vitales de los órganos. ¡Sin hablar de los problemas de espalda que trae consigo!

Dormir bien es un arte, por eso debemos cuidar cada detalle en nuestro descanso, incluida la postura. Si además cuentas con un colchón de alta calidad y cuidado diseño como el nuestro, te aseguramos que tus sueños no se verán interrumpidos por nada. ¡Descúbrelo ya!