La firmeza es uno de los aspectos que los consumidores más tienen en cuenta a la hora de elegir colchón. ¿Será mi cama demasiado dura o demasiado blanda? ¿Cómo sé qué firmeza es adecuada para mí? Si tú también te haces estas preguntas, no te pierdas este post, donde descubrirás qué grado de firmeza te conviene más.

¿Firmeza es lo mismo que dureza?

Definitivamente, no. Estos dos conceptos se confunden muy frecuentemente porque están relacionados, pero no son lo mismo.

La dureza tiene que ver con la fuerza que hace falta aplicar para comprimir un colchón, siendo este más duro cuanta más fuerza sea necesaria.

La firmeza, por otra parte, tiene que ver con la sensación de acogida del colchón (lo que sentimos cuando nuestro cuerpo entra en contacto con él, el grado de confort). La dureza y la densidad de los distintos materiales de las capas jugarían un papel importante a la hora de percibir una u otra sensación.

Qué determina la firmeza de un colchón

Como ya hemos dicho anteriormente, la combinación, calidad y naturaleza de los materiales de un colchón definen su grado de firmeza.

  • El núcleo del colchón: en líneas generales, los núcleos de muelles tradicionales o látex son menos firmes que los de espuma HR o muelles de última generación.
  • Las capas de acolchado: su cantidad y calidad influye en gran medida en esa acogida del colchón. El Lirón Original, por ejemplo, cuenta con una plancha de viscogel y otra de látex para aumentar la sensación de confort.

Con todos estos elementos se pueden crear colchones de firmezas bajas, medias o altas. Cabe de destacar que el grado de firmeza no determina la calidad del colchón, y escoger una u otra depende de determinadas características que veremos a continuación.

Qué tener en cuenta para elegir uno u otro grado de firmeza

Hay dos aspectos fundamentales (además del propio gusto personal) que debemos tener en cuenta a la hora de elegir una u otra firmeza:

Peso corporal

  • Si eres una persona de peso medio o reducido, un colchón demasiado duro no aliviará la presión en las articulaciones y provocará una postura incorrecta al descansar, por eso en este rango funcionan bastante bien los colchones de firmezas medias.
  • Si por el contrario eres una persona con mucho peso, es probable que necesites elegir una firmeza un poco más elevada (media alta o alta) porque es probable que un grado inferior implique que el colchón te resulte demasiado blando y no te proporcione el apoyo que necesita tu columna.

Postura al dormir

  • Las personas que duermen boca arriba requieren un buen apoyo en la columna y la zona lumbar, por lo que una firmeza media o media alta suele funcionarles bien.
  • Para los que duermen de lado se necesita un buen soporte en hombros, caderas y cuello, por lo que los colchones duros no son la mejor opción (mejor firmezas medias o medias bajas).
  • En personas que duermen boca abajo lo mejor es un colchón de firmeza media o media alta para que sostengan bien sus caderas y no se les hunda demasiado.

Al elegir la firmeza adecuada evitamos el efecto hamaca (hundimiento excesivo provocado por un colchón demasiado blando para nosotros) y una excesiva presión en las articulaciones (causada por un colchón que resulte demasiado duro para nuestras características). En Duerme como un Lirón apostamos por una firmeza media en nuestro Lirón Original, ya que resulta idónea para la gran mayoría de personas. Tienes 101 noches para probarloY si todavía tienes dudas sobre si este colchón es el adecuado para ti, ¡no te preocupes! . ¿A qué esperas para estrenar tu nuevo colchón?