Dormir bien es garantía de salud, pero lo cierto es que existen gran cantidad de mitos sobre esta actividad básica que además están muy extendidos. ¿Quieres saber qué es verdad y qué es mentira? ¡Sigue leyendo!

Las horas de sueño se pueden recuperar

El cuerpo tiene memoria, por lo que si tienes carencias de sueño diarias de forma prolongada no podrás compensarlas durmiendo más horas otro día o echando siestas, por ejemplo. Con el tiempo, esta situación puede aumentar el riego de padecer hipertensión, obesidad y otras dolencias.

La somnolencia diurna es síntoma de que necesitas dormir más

No necesariamente, ya que esto puede ocurrir aunque se haya dormido las horas recomendadas. Lo que realmente indica es un problema en la calidad del sueño que hay que investigar, siendo la apnea del sueño uno de los más comunes.

Dormir la siesta afecta al sueño por la noche

Tener ganas de dormir después de comer es algo completamente normal debido a la bajada del ritmo cardiaco y no hay nada malo en ello. Eso sí, siempre y cuando las siestas duren entre 15 y 20 minutos: de ser más largas sí que pueden llegar a afectar al sueño nocturno.

Si no eres capaz de dormir, lo mejor es quedarse en cama a intentarlo

Si te está costando conciliar el sueño, lo más efectivo es que te levantes y esperes a sentir otra vez las ganas de dormir. Durante ese rato evita usar pantallas porque te desvelarán todavía más.

¿Creías en alguno de estos mitos? Recuerda que un buen equipo de descanso es fundamental para conseguir un sueño de calidad. En Duerme como un Lirón te ofrecemos colchón y canapé para que siempre duermas de 10.