Para garantizar el mejor descanso, tan importante es elegir un buen colchón como mantenerlo en buen estado. La higiene y la limpieza son aspectos fundamentales en los que todos deberíamos reparar, no solo porque influyen en la calidad del sueño, sino porque ayudan a mantener el colchón en óptimas condiciones durante mucho más tiempo y que este dure más. En Duerme como un Lirón te damos las claves para mantener la higiene de tu cama.

Asegura la transpiración del colchón

La transpiración es una de las características más importantes de un colchón. Si este no cuenta con una transpiración adecuada, es mucho más fácil que puedan proliferar mohos, ácaros y otros microorganismos que comprometan la higiene e integridad del colchón.

Para evitarlo, lo mejor es elegir productos que cuenten con materiales que permitan una mejor circulación del aire, como por ejemplo el núcleo perfilado de nuestro Lirón Original, el núcleo de muelles ensacados del modelo Fussion o tejidos como el 3D traspirable o el strech. Además, tratamientos especiales como el antiácaros o el carbono contribuyen a evitar la humedad y la presencia de microorganismos y, en consecuencia, a mejorar los niveles de higiene.

Utiliza una ropa de cama adecuada

Los colchones están expuestos al sudor y otros fluidos de las personas que duermen en ellos, por eso es necesario darles una protección extra incorporando un cubre colchón. Estas fundas son una barrera perfecta para evitar que las posibles manchas se transfieran al colchón (las hay incluso impermeables) y además pueden lavarse en la lavadora, algo muy útil sobre todo en casos de colchones no desenfundables. Los toppers también podrían actuar como capa extra entre la persona y el colchón, y en caso de mancharse resulta más económico de cambiar que el colchón entero.

Por último, ten en cuenta los materiales de la ropa de cama que eliges. Los más transpirables como el algodón o el lino pueden ayudar a reducir la sudoración y, por tanto, las manchas.

Tareas periódicas de limpieza

Si quieres mantener tu colchón limpio hay ciertas tareas que puedes hacer de forma periódica. Para empezar, no olvides airearlo cada día, dejando la cama destapada unos minutos para ventilarla correctamente. También es importante cambiar las sábanas cada semana, o incluso cada 3-4 días (especialmente en verano o si el durmiente es dado a sudar mucho).

Si queremos reducir el polvo y los ácaros, aspirar el colchón cada semana puede ayudar a evitar alergias. Por último, es importante voltear el colchón cada cierto tiempo para facilitar su aireación, siempre siguiendo las recomendaciones de cada modelo y fabricante (no todos los colchones necesitan este giro).

Con estos sencillos consejos lograrás que tu colchón sea más higiénico y dure más tiempo en perfectas condiciones. Eso sí, si ya está muy perjudicado, lo mejor que puedes hacer es renovarlo, y qué mejor forma de hacerlo que con uno de nuestros modelos Lirón. ¡Descúbrelos ya!