Escoger el mejor colchón puede convertirse en ocasiones una tarea complicada, sobre todo teniendo en cuenta la gran cantidad de colchones que podemos encontrar actualmente en el mercado: más o menos rígidos, de diferentes tamaños y alturas, con tratamientos especiales… Para ayudarte en tu elección, hoy te contamos los aspectos clave que debes tener en cuenta para decantarte por la mejor opción de colchón para ti.

Analiza tus necesidades

Es muy común que cuando estamos en plena búsqueda de colchón nos dejemos llevar por las recomendaciones de un conocido, por lo bien que suenan los nombres de algunos materiales o simplemente por precio. Es cierto que cuanta más información tengamos mejor, pero muchas veces nos olvidamos de que para llegar a encontrar el colchón que mejor se adecúe a nuestro cuerpo, primero debemos fijarnos en nosotros mismos.

Cuestiones como si nos movemos mucho o no, la posición que tomamos al dormir, cuántas horas estamos en cama, cuál es nuestro peso y altura… son datos que tenemos que tener en cuenta para saber qué tipo de colchón necesitamos. Teniendo esto presente, ya podemos empezar a fijarnos en diversos aspectos que definirán a nuestro futuro colchón.

Dimensiones

No es lo mismo dormir solo que acompañado o ser más alto o bajo. Es importante que cada persona cuente con un espacio suficiente para garantizar un buen descanso. La tendencia actual es que los estándares en colchones cada vez se hagan más grandes, tanto de ancho como de largo, para garantizar siempre la máxima comodidad.

Es importante que elijas un colchón en el que los pies no te lleguen hasta el borde (lo ideal son unos 10 o 15 cm de margen estando tumbados) y que te permita cambiar de posición con comodidad y sin molestar demasiado a la otra persona, de ser ese el caso. La altura del colchón también puede ser un factor importante, sobre todo para aquellas personas con algún problema de movilidad a las que les cueste más sentarse o incorporarse del colchón.

Firmeza o dureza

Escoger la dureza adecuada del colchón es muy importante, ya que de ella depende que consigamos que nuestra columna vertebral mantenga su posición natural alineada, tanto si nos acostamos boca arriba como si lo hacemos de lado. Si damos con la firmeza correcta para nosotros, descansaremos mucho mejor y nuestro sueño será de calidad.

Necesitarás un colchón más duro si duermes boca arriba, si tu peso es elevado o si te mueves mucho, por ejemplo. Al contrario, si eres de los que duermen de lado y no dan muchas vueltas en la cama, un colchón menos rígido te puede venir mejor.

Transpirabilidad y temperatura

Son conceptos muy relacionados y que muchas veces no se tienen muy en cuenta. La transpirabilidad tiene que ver con con la circulación del aire dentro del colchón, algo que afecta tanto al confort como a la durabilidad del propio colchón y que depende de los materiales con los que esté fabricado. Cuanto más transpirable es un colchón, más disminuye la temperatura que genera y mayor es la sensación de frescura, algo muy importante para las personas más calurosas. También existen tratamientos especiales y materiales de última generación con las que aumentar esta sensación de frescor extra.

Calidad

Comprar un colchón de bajo precio puede resultarnos una idea atractiva, pero la realidad es que un producto excesivamente barato no va a tener los mejores materiales ni el mejor proceso de fabricación. Esto puede afectar directamente a la durabilidad del producto y, sobre todo, a nuestro descanso y salud. Pasamos gran parte de nuestra vida durmiendo: no te la juegues y elige un colchón con garantías y que te garantice un buen descanso y una correcta postura durante toda la noche, como el de Duerme como un lirón.

Ahora que ya sabes en qué factores debes fijarte para acertar en la compra de tu colchón, no olvides echarle un vistazo al nuestro. ¡Puede ser la opción que estás buscando!